«EL COMPROMISO ES UN ACTO NO UNA PALABRA»

Llevo prácticamente toda la vida con mi mujer, tenemos tres hijos y hace un mes celebramos nuestras bodas de plata. Nací en el seno de una familia cristiana y cursé mis estudios en colegios religiosos, Aún así, mi vida espiritual ha sido como una montaña rusa(con más bajadas que subidas), prácticamente en los últimos años se limitaba a asistir a la misa dominical y poco más.

En la Semana Santa de 2019 nos invitaron a visitar “Monumentos” (todo era desconocimiento para mi) y después en la cena unos “amigos desconocidos” nos comentaron las maravillas de “Cursillos de Cristiandad”, Debido a la preciosa experiencia de ese Jueves Santo y a la vida vacía que teníamos , a las dos semanas mi mujer vivió su cursillo y yo el siguiente.

El cursillo me supuso un descubrimiento, un encuentro con el Espíritu Santo. me sentí interpelado, llamado claramente a abandonar esta vida “vacía” que llevaba.

Qué especial es la casa de San Pablo, se respira y se siente a Dios por todos sus rincones. Hubo frases en el Cursillo que me marcaron profundamente y las tengo siempre en la mente“ El Señor, siempre tiene un plan para nosotros”

“Nunca, Nunca te abandona”
“La Fe es liberadora”
“La Fe exige un compromiso con Dios y los hermanos”

En mi cuarto día, Dios continuamente me ha ido poniendo a personas maravillosas en mi camino, que me ayudan, que me empujan a no decaer, a mirar siempre hacia delante para ir creciendo en mi vida cristiana. Entre estas personas se encuentran de manera significativa sacerdotes, cuya figura también ha sido un maravilloso descubrimiento para mí.

Intento mantener el “trípode” lo más equilibrado que puedo, aunque tengo que confesar que la oración es lo que más me cuesta; lo achaco a mi deficiente formación, pero no decaigo y todos los días lo primero que hago es “charlar” con Dios.

Para la formación, gracias a las “personas maravillosas” que antes mencioné, recién salido del cursillo, me integré en el grupo de post cursillos de San Nicolás, un grupo que sobre todo gracias a sus testimonios de fe, me anima a seguir avanzando en la mía.

También en la formación es muy importante MI COMUNIDAD DE LA PARROQUIA DE LA TRINIDAD, es el mejor regalo que me ha hecho Dios en estos últimos años, en ella me siento miembro de la Iglesia, mis hermanos me corrigen, animan, ayudan… con ellos me siento querido y feliz.

En cuanto a la acción, gracias también a un buen amigo, colaboro con la Fundación Bangassou (ayuda en Centroáfrica, en la Diócesis del Obispo cordobés Excmo. Sr. Don Juan José Aguirre) y con la Asociación Petricor (esta asociación surge en 2016, a raíz de las comidas solidarias que se repartían en los conventos.

En la actualidad la gestión de estas solicitudes y reparto de alimentos es el programa de la Unión Europea FEAD. Ello abarca la ayuda a algo mas de 63 personas; se realizan dos repartos anuales.

La Asociación nació para ayudar a estos religiosos de vida contemplativa a la gestión de solicitudes (ya que la mayoría de ellos son gente de avanzada edad y las nuevas tecnologías le cuesta adaptarse) y entregas posteriormente. Entre los últimos años se han repartido aproximadamente 100.000 kilos de alimentos.

También colaboramos en Cáritas Parroquial de Ntra. Sra. de la Paz (ayuda a personas más desfavorecidas del barrio) y lógicamente en las necesidades de mi parroquia de la Trinidad.

Esta nueva vida de fe ha hecho también que muchas personas en nuestro entorno se hayan encontrado con el Señor, en especial nuestros hijos, que están recibiendo lo que los padres cristianos nos comprometemos a darles en su bautismo, y que muchas veces se nos olvida, esa fe que es lo más valioso que podemos darles. Me queda mucho que recorrer, siento que estoy en un periodo de conversión, que me hace querer más a mi mujer ,a mis hijos, familia , amigos, etc. y por supuesto en especial a Dios, Él es el gran culpable de esta nueva vida tan maravillosa que estoy viviendo.

Rafael Jiménez García – Cursillo nº 1.103

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