Séptima Rosa

La Orden de San Jerónimo (O.S.H.)

«Solo a Dios, Honor y Gloria»

Es una orden religiosa católica de clausura monástica y de orientación puramente contemplativa que surgió en el siglo XIV surgen espontáneamente de varios grupos de eremitas que deseaban imitar la vida de San Jerónimo y de Santa Paula.

Hablar de San Jerónimo es recordar su gran obra: «La Vulgata», traducción de la Biblia al latín, que se difundió por toda la Iglesia y estuvo vigente durante más de mil años.

San Jerónimo pasó sus últimos años de vida recluido en una gruta junto a la cueva de Belén. Merece mencionar una preciosa anécdota de su vida: «Una noche de Navidad, sintió que Jesús le decía: «Jerónimo, ¿qué me vas a regalar por mi cumpleaños?», Señor, la entrega de mi vida, mis ayunos y penitencias, mi pobreza, la traducción de las Escrituras. «¿Y nada más?», le dijo Jesús. Ante la turbación de Jerónimo, el Señor añadió: “Dame tus pecados para perdonártelos”.

En cuanto a su carisma las religiosas jerónimas siguen la regla de San Agustín que centra su espiritualidad en tres puntos principales: el estudio de la Sagrada Escritura, la solemnidad de las ceremonias litúrgicas y la hospitalidad.

En Córdoba, contamos con el Convento de San Jerónimo, más conocido por Santa Marta, se fundó en el año 1462. Además de la iglesia cuenta con 5 patios principales y 4 patios menores. Se accede al convento por uno de esos patios (abierto al público desde hace pocos años), donde se encuentra el torno por el que se comunicaban las monjas de clausura, hoy ya clausurado.

Como ocurre con otros conventos de clausura cordobeses, el origen del monasterio es un beaterio, es decir, en un grupo de mujeres que hacen vida en común, dedicadas a la oración, pero sin regla monástica, ni regulación canónica.

En el claustro se conservan tres pequeñas imágenes marianas, de estética hispano-flamenca, del Siglo XV.  A través de un bello arco angrelado, decorado por ambos lados se accede a la iglesia, que es un verdadero museo, destacando:

  • Su puerta, de acceso desde el compás, realizada en tiempos de los Reyes Católicos, en el S XVI.
  • En el interior el retablo de madera dorada del altar mayor, realizado 1582.
  • En el centro del altar mayor, una imagen de San Jerónimo, procedente del suprimido convento de san Jerónimo de Valparaíso, que se encontraba en la sierra cordobesa.
  • El techo de la iglesia está formado por bóvedas de crucería
  • A los pies del templo, un fantástico enrejado preserva la clausura, donde las monjas jerónimas participan diariamente en la Eucaristía y celebran el Oficio de Horas.

Cabe destacar que las religiosas de Santa Marta guardaron el Simpecado de la Hermandad Rocío desde que estalló la Guerra Civil hasta 1977 que es cuando la cofradía se reorganiza. Cada año, la Hermandad del Rocío de Córdoba, al volver de la aldea les entregan el Simpecado una semana.

En nuestros días sigue destinado a la función para la que se creó y con la misma orden monástica original, lo que le confiere el privilegio de ser el convento más antiguo existente en la ciudad de Córdoba.

También es llamado Iglesia del Cinamomo, por un árbol de igual nombre que hay cerca de ella.

Entre los años 1985 y 1998, custodiaron en el convento de Santa Marta, las imágenes del Santísimo Cristo de la Misericordia y de Nuestra Sra. de las Lágrimas en su desamparo, pertenecientes a la Hermandad de la Misericordia, mientras su sede canónica estaba en obras. Desde que las imágenes volvieron a la Iglesia de San Pedro crearon un vínculo espiritual que a día de hoy no se ha roto. En 1.992 la Hermandad otorgó a esta comunidad de religiosas el título de Hermano de Honor y desde ese momento las religiosas entraron a formar parte de los destinatarios de la obra social y caritativa de la Hermandad de la Misericordia, periódicamente les prestan ayuda económica o material según sean sus necesidades.

Volvemos agradecer una vez más a la Asociación Petricor por hacer de intermediarios entre el banco de alimentos, del que reciben los Fondos Europeos, y los conventos prestándoles su ayuda con toda la burocracia que es necesaria para poder recibir dichos fondos.

Durante estos años en los que se han distribuido los cursillos por conventos, ellas han rezado por el cursillo n.º 1.119 y n.º 1.136 y este curso continuará rezando por el cursillo nº 1.154 que coordinará Pilar Rodríguez-Carretero; Nuestros “CONVENTEROS DE COLORES” seguirán siendo la familia Camacho Ruiz

Recemos esta semana por esta FLOR DE LA IGLESIA.

Comparte tus opiniones

Comentarios

  • M Ángeles garcia
    14/08/2023

    Un convento muy especial, pues cuántas Eucaristías vividas en esa magnífica capilla, cuántas compartidas con Concha Sánchez y Vicente Luna, con sus nietos, con Inma y Rafa,
    Es parte de la historia de mi vida en Córdoba y en Cursillos
    Cuántas gracias a Dios por tanto recibido.

Dejar un comentario: