PEREGRINACIÓN AL SANTUARIO DE LA VIRGEN DE LUNA

El pasado sábado 18 de marzo, la Escuela de cursillos de cristiandad peregrinó al Santuario de Nuestra Madre la Virgen María, bajo la advocación de Virgen de Luna. La Divina Providencia ha hecho un gran regalo a la Escuela de Córdoba, por permitirnos participar en esta peregrinación.

Salimos temprano de la Capital cordobesa, en dirección a Villanueva de Córdoba; al iniciar la peregrinación, nos pusimos en manos de María para pedirle que nos acompañara y así comenzó nuestra convivencia, en un clima de apertura y fraternidad, compartiendo vida en el autocar y con el deseo de abrir nuestro corazón a la Virgen, que siempre nos alienta y guía al decirnos: “haced lo que Él os diga”

Cuando llegamos a Villanueva de Córdoba, nos estaban esperando nuestros hermanos de la Sede de la Sierra, con todo preparado, ¡Cuánta gratitud les debemos, por tanta generosidad!

Entramos a la parroquia de San Miguel, donde fuimos acogidos con una bella oración dirigida por nuestros hermanos de la sierra y las preciosas palabras del vicario parroquial D. Miguel Elías Alderete, para proseguir el camino como auténticos peregrinos, centrándonos en lo que es, el verdadero sentido del peregrinar; al final Yolanda, nuestra presidenta, nos dirigió unas palabras, con las que puso broche final a este momento de oración.

Una vez acabado este acto, nos dividimos en dos grupos; un grupo permaneció en Villanueva de Córdoba, visitando el convento de las Hermanas Obreras; estas religiosas llevan a cabo una inmensa obra social, dando de comer diariamente a 150 personas. A continuación, visitaron un bunker reformado de la guerra civil y fueron informados de hechos acaecidos en aquella incomprensible contienda fratricida, especialmente en Villanueva de Córdoba y Pozoblanco.

El otro grupo inició el recorrido a pie hasta el Santuario de la Virgen de Luna, que está aproximadamente a once kilómetros de distancia. La convivencia en el camino, fue una experiencia muy rica, de acompañamiento de cada persona que caminaba a nuestro lado, de conocimiento y de enriquecimiento mutuo, tanto de aspectos de su trayectoria personal, como espiritual. Compartimos experiencias de lo vivido a lo largo de nuestro servicio a la Iglesia, especialmente a través del MCC. Fue una gozada caminar con los hermanos, experimentando la fraternidad, al mismo tiempo, que nos acercábamos al encuentro con la Madre.

Una vez acabada la visita a Villanueva, los autocares se dirigieron al Santuario de la Virgen de Luna y un poco más tarde, llegaban los caminantes al Santuario, donde el Santero nos explicó la historia de la Virgen de Luna.

Después compartimos comida y tuvimos momentos divertidos de convivencia, donde hicimos una dinámica que permitió a los asistentes conocernos con mayor profundidad.

Tras la comida y convivencia, nos dirigimos a la Parroquia de Santa Catalina de Pozoblanco, donde se encuentra la imagen de Nuestra Señora la Virgen de Luna. Allí celebramos la Eucarística presidida por nuestro consiliario, D. Manuel Sánchez.

La Eucaristía centró nuestra experiencia peregrinante de amistad fraterna, de oración, de esfuerzo y entrega; todo esto, lo pusimos ante el Señor, para que abriera nuestros ojos a su luz, para recibir la gracia de mirar e ir siempre más allá, de no encerrarnos en nuestra propia ceguera; también le dimos las gracias por la luz y la alegría que trae continuamente a nuestras vidas.

De regreso, una vez más, pudimos experimentar, que basta un pequeño paso hacia adelante por nuestra parte, para que el Señor se vuelque y derramé su ternura y misericordia sobre todos nosotros.

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