DESDE LA CAPILLA DEL ENCUENTRO A LA MISIÓN DE AFRICA

Mi vida antes del cursillo no tenía nada de especial. El trabajo y la familia ocupaba casi todo mi tiempo. Mi madre me educó en el respeto a los demás y en la fe católica a la que he sido fiel toda mi vida, sin embargo, reconozco que estaba algo alejado de la práctica diaria. El cursillo trajo a mi vida una unión muy fuerte a la fe. El cuarto día comenzó con la presencia continua de Jesús y hoy casi diez años después continua en mi día a día.

Hice el cursillo allá por febrero de 2014. Tuve la suerte de haber conocido unos años antes a quien fue la mariposa que revoloteó a mi alrededor hasta colocarme en la lista de aquel curso.

Allí conocí a personas maravillosas. Personas de las que aprendí mucho y con las que compartí vivencias únicas. Tengo recuerdos conmovedores, como la estancia en el Altar, aquella mágica noche en la que rezamos y meditamos con tremendo respeto y devoción; o la propia confesión con el sacerdote Rafael; o la charla que impartió Pepe, un hombre sencillo y muy modesto que nos hizo reír y llorar a la vez.

Pero lo más maravilloso fue sentir la presencia de Jesús en varios momentos del cursillo, especialmente en los de soledad o de recogimiento en la capilla. Cada día se convirtió en una experiencia nueva y aún más emocionante que la anterior. Descubrí la posibilidad de conectar con Él, de saber que te escucha, que te acompaña y de que todo depende de ti, de tus ganas de entrega y de encontrarte con Él.

A partir del cursillo mis pasos me condujo a VISUP (Vida y Supervivencia), una ONG cordobesa volcada con las personas más desfavorecidas de una pequeña región de África. Desde entonces formo parte de ella como vocal.

Esta ONG realiza hoy su acción en Nasso (Burkina Faso). Aunque desde su creación, hace más de 35 años, la mayor parte del tiempo desarrolló su labor en Mali. El objetivo ha sido y sigue siendo ayudar a la mujer desde la infancia.

Todos los proyectos que se realizan se dan a conocer, apoyados en las nuevas tecnologías, a través del Blog (ongvisup.blogspot.com) y de Instagram.

Mi pertenencia a VISUP ha supuesto la adquisición de un compromiso con los demás, pero no solo con las personas con las que se vuelca la ONG, también una mentalización de ayuda al necesitado que veo a diario, al abrigo de portales, jardines, iglesias etc.

Rafael Torres Muriel – Cursillo 1.029

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