La voz de la presidenta 4D n100, marzo 2021.
Estoy leyendo en estos días, con mucha emoción, un libro regalado que todos debemos leer: “LA SOMBRA DEL PADRE”, de Jan Dobraczynski, historia novelada de José de Nazaret, que cuenta en primera persona cómo vivió la historia de la salvación desde dentro y hacia adentro.
En la novela hubo un momento que me emocionó especialmente, por lo distinto que siempre lo había imaginado, y por las consecuencias que adivinaba para mi vida y para nuestro MCC: la visita a la gruta de Belén de los pastores; siempre había imaginado rostros angelicales portando leche, pan y miel, con cantos y música celestial; nada más lejos de la “realidad” …
A la gruta llegaron pastores con un aspecto bronco, cara sin afeitar, bastones en la mano, cuchillos y hachas sujetos a la cintura, vestidos de pieles, con brazos nudosos y fuertes cubiertos de vello áspero, con una jerga propia ininteligible, con olor a pieles, sangre y grasa de animales … Su aspecto impresionaba y José sintió un estremecimiento de miedo… ellos buscaban al Niño… estaban a la intemperie de la noche, donde todo se escucha, y oyeron voces que fueran a buscarLo, encontrarLo, rendirLe homenaje… cada uno cogió lo que podía para ofrecerlo…
José tapaba la entrada y preguntó: ¿Qué esperáis de Él? Resonó una respuesta clara: Este Niño trae la paz… Y José se apartó y los dejó pasar, y entraron uno tras otro, con cuidado, de puntillas, con sorprendente humildad. Su aspecto belicoso, amenazador había desaparecido. El Niño no lloró y junto a ellos se difundía por la gruta un resplandor misterioso.
Y me dejó pensando… ¿a cuántas personas no invito/invitamos al encuentro con el Señor por su aspecto exterior o interior? ¿Cuántos se quedan fuera de San Pablo porque “entendemos” que no son destinatarios del anuncio? ¿Cuánta paz sin repartir y cuánto resplandor sin disfrutar por “seleccionar” a los candidatos según nuestros esquemas? Qué el Señor conceda la luz a nuestro corazón para saber invitar a TODOS aquellos que el Señor está esperando en nuestros cursillos.
