La dictadura de las ideologías.

 

Mientras algunos celebrábamos la fiesta local del Arcángel Custodio, el Papa Francisco recibía en su biblioteca privada de la Santa Sede al Presidente del Gobierno Pedro Sánchez. Los encuentros del Papa, siempre van más allá de la mera cortesía diplomática, y son una verdadera ocasión para mostrar una preocupación, para sembrar una esperanza, para indicar una orientación, para un gesto de acogida. ¿Y qué transmite especialmente el Papa a los españoles y a su gobierno? Cuatro mensajes, básicamente. El riesgo que corre un país cuando lo dominan las ideologías. En palabras del sucesor de Pedro “Es muy triste cuando las ideologías se apoderan de la interpretación de una nación, de un país y desfiguran la patria”. Las ideologías, añade, “sectarizan y deconstruyen la patria, no construyen”.

No está mal informado el Papa Francisco. Desde hace unos años, asistimos a una polarización ideológica en nuestro país, que no escucha ni va al encuentro del otro, sino que lo condena y lo excluye por ser o pensar de forma diferente. Vivimos en la trinchera de las banderas, de los posicionamientos a priori, de los prejuicios, sin tomarnos la molestia de bucear en los datos, en los argumentos de los otros. No tenemos tiempo para la reflexión o no tenemos humildad para reconocer nuestros pensamientos erróneos. Y esto es terrible porque lleva al enfrentamiento. Impide construir una sociedad cohesionada, que no puede cimentarse partiendo de la superioridad moral o ideológica de unos sobre otros. Asistimos a un intento sostenido de dictadura de las ideologías, supremacistas y de diferente signo, pero iguales de perversas. Trata de imponerse por medios muy diversos un pensamiento único, tanto en los libros de texto de las escuelas, en los medios de comunicación, en las redes sociales y en la propia sociedad. Hemos de “construir la patria con todos”. Aquí no sobra nadie.

En segundo lugar, Jorge Bergoglio, “ese pecador en el que Dios ha puesto su mirada” como se autodefinió al comienzo de su mandato, recordó entre otras cosas, que la misión de los políticos es “una forma muy alta de la caridad y el amor”. Qué lejos estamos de percibirlo así, cuando los tribunales confirman cada día nuevos escándalos y condenas por abusos de todo tipo.

En tercer lugar, Francisco ha reconocido ante Sánchez la «difícil misión» de un gobernante para «hacer progresar el país, consolidar la nación y construir la patria. Es bastante trabajo, no es fácil, transmítalo a los miembros de su Parlamento, lo que piensa el Papa de esto», le ha dicho el Papa a Sánchez. No es fácil la tarea, por eso debemos colocarnos en el lado de los cumplidores de sus obligaciones, de los responsables y no de los indolentes, de quienes ofrecen soluciones para mejorar su entorno e imaginan alternativas a los problemas. Es verdad que, muchas veces, no recibimos un ejemplo edificante de nuestros responsables públicos, pero ello no nos exime de nuestras responsabilidades. Seamos, como decía Don Bosco, buenos cristiano y honrados ciudadanos. Su “política del padrenuestro” no es una propuesta pietista y desencarnada, sino un compromiso claro y valiente para que se haga realidad el Reino de Dios: una sociedad donde todos tengan lo necesario para una vida digna.

Y el último mensaje que trasluce ese breve encuentro llegó en forma de presente. Frente a esa cultura del descarte tan denunciada por el Papa, éste regaló una copia de todas sus exhortaciones y encíclicas. La última Fratelli Tutti, pidiendo que “caminemos en un mundo donde la cooperación y la solidaridad son necesarias, partiendo de la fraternidad”, junto a un bajorrelieve en bronce dedicado al tema de la misericordia, la acogida y la fraternidad en la que en segundo plano están representados una mujer con un niño en brazos entrando en la plaza de San Pedro y de fondo una barca con migrantes. Dicho de otra, forma, es la invitación del amor, de la acogida, de la misericordia, del perdón, la que centra su actuación en la dignidad intrínseca y la igualdad de todos los seres humanos, la que salvará al mundo. Tomemos nota.

 

Francisco García-Calabrés Cobo

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Comentarios

  • M Pilar Domínguez González
    18/11/2020

    Lo que nos dice nuestro Papa»dejar de orbitar alrededor de uno mismo,de las decepciones del pasado y seguir adelante con la mirada puesta en la realidad más grande y verdadera de la vida: Jesús está vivo,Jesús me ama.

  • M Pilar Domínguez González
    18/11/2020

    Lo que nos dice nuestro Papá
    «dejar de orbitar alrededor de uno mismo,de las decepciones del pasado y seguir adelante con la mirada puesta en la realidad más grande y verdadera de la vida : Jesús está vivo, Jesús me ama.

  • Ángela Merchant Dueñas
    17/11/2020

    Muy hermosa esa reflexión.
    Desde el gran Amor de Cristo JESÚS y su gran Misericordia en nuestro corazón ….. Que nos falta ? . Dedirle … SI JESÚS. Tenderemos.nuestras manos y que se haga Tú obra .
    Que el ESPÍRITU SANTO nos de su Luz , su fuerza y el dicernimiento para llevarlo a termino.
    El poder de la ORACIÓN es nuestra fuerza y el Amor de María nuestra puerta .

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