«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio»

Fiesta del Movimiento de cursillos en la Conversión de San Pablo

El Martes 23 de enero, celebramos la Conversión de San Pablo. En todas las Sedes: Capital, Sierra y Campiña, el acto se inició, con una Eucaristía y finalizó con Ultreyas y ágape de convivencia fraterna.

El Movimiento de Cursillos de Córdoba, nos convocó el pasado 23 de enero, a celebrar la Conversión de San Pablo. En todas las Sedes: Capital, Sierra y Campiña, el acto se inició, con una Eucaristía y finalizó con Ultreyas y ágape de convivencia fraterna.

A la convocatoria respondieron gran número de cursillistas con sus familias y fue vivida en clima de profunda comunión, no solo por las celebraciones eucarísticas que conmemoraban La Conversión de nuestro Patrón, sino también, porque se nos invitó a  hacer memoria y fiesta de nuestra propia Conversión y Encuentro con Dios.

En Córdoba Capital, la Eucaristía fue concelebrada por sacerdotes colaboradores con el movimiento y presidida por  D. Manuel Sánchez, que durante su homilía nos recordó, que hemos sido modelados por la acción del Espíritu y su acción continua sobre nosotros; que tenemos que dejarnos acompañar personal y comunitariamente y que nuestra prioridad debe ser sentirnos amados por Dios e imitar su misericordia con nuestro prójimo, porque cuando ellos sientan, que “el amor de Cristo nos posee”, y los amamos como Él nos ama, escucharán lo que anunciamos y Anunciaremos lo que Vivimos.

La celebración estuvo acompañada por un numeroso grupo de jóvenes del Movimiento de Cursillos, que con sus cantos, propiciaron un ambiente de alabanza y recogimiento a lo largo de la Eucaristía; esta finalizó con los testimonios, de Belén Ayuso y Helena Mª Luque, dos jóvenes del Movimiento, dispuestas a mostrar al mundo, que Dios te ama tal como eres y aunque seamos barro, el Espíritu quema por dentro y hace resonar la voz de Jesús en nuestros oídos que nos dice: “”Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”.

Agradecidos por haber recibido la Paz del Señor en la Eucaristía, nos dirigimos al comedor y Hall de la entrada, donde encontramos mesas preciosamente decoradas, con platos aportados por cada uno de los asistentes y donde pudimos compartir el gozo recibido en la oración e intercambiar saludos, cariño, abrazos y deseos de esperanza y amor para todos.

En la Sede de la Campiña (Lucena), hemos celebrado también la Conversión de nuestro patrón San Pablo.

La celebración ha empezado con una Eucaristía preciosa en la que nuestro sacerdote, Don Eugenio, nos explicaba en su Homilía:

San Pablo fue parte del fundamento de nuestra Iglesia primitiva, y de nuestra Fe.

Fue apóstol del Señor y testigo suyo. Vivió aquellos inicios de expansión de la iglesia, y selló con su sangre la fidelidad a Jesús.

Ojalá nosotros, cristianos del siglo XXI, sepamos ser testigos del amor de Dios en medio de los hombres, tal como él lo fue.

Después de la Eucaristía hemos tenido un ratito de fiesta, compartiendo, como siempre, lo que cada uno ha llevado.

La sede de la Sierra (Pozoblanco), nos reunimos escuela y todos los grupos de post cursillo para celebrar la festividad de la Conversión del Apóstol San Pablo.

Iniciamos la convivencia con la Eucaristía en la que D. Javier Solaz nos decía que San Pablo, pasó de ser perseguidor a ser Apóstol de Cristo. La Gracia de Dios lo empujó a buscar la comunión con los cristianos.

Está es nuestra experiencia de creyentes. A medida que crecemos en la vida espiritual , entendemos cada vez más que la Gracia nos alcanza junto a los demás y que hay que compartirla con ellos.

Se nos invita a a mirar a San Pablo pidiendo que su Gracia nos transforme para ser testigos y que junto con su amor podamos trabajar por la unidad de los cristianos.

Terminamos la noche con un ágape fraterno en el que compartimos una agradable convivencia.

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Comentarios

  • Marisa Peralta
    25/01/2024

    Felicidades a todos. Que sigan cumpliendo muchos más. Lluvia de bendiciones para todos

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