El Señor ha hecho maravillas conmigo

   Hace veintitrés años que hice mi Cursillo. Para mi fue un gran descubrimiento el conocer al Señor y el sentir que yo era Iglesia, el saber que el Señor me quería como era y me perdonaba… El gran encuentro con el  Señor fue en el sagrario. Como San Pablo, también me caí del caballo porque, hasta entonces, estaba fuera de la Iglesia.

   La mariposa que, en el nombre del Señor me invitó al Cursillo, también me invitó a su reunión de hombres: REUNIÓN DE SANTIAGO en la que llevo veintitrés años. Como el trípode, allí compartimos la oración, formación y acción y, por supuesto, nuestra vida. Gracias a esta reunión persevero en el tiempo.

   Esta misma mariposa también me invitó para ser voluntario de prisiones. Allí estuve dieciséis años compartiendo con los internos la Palabra del Señor, llevándole esperanza y alegría y ayudándoles en todo lo que podía. Aquél voluntariado marcó mi vida. Al principio fue difícil, pero luego fui recibiendo el ciento por uno, porque pensaba que iba a dar, y fue todo lo contrario, recibía mucho más de ellos que lo que yo podía dar.

   Mi perseverancia en el camino del Señor está ahora en pertenecer a mi Escuela de Cursillos, en mi reunión de grupo de Santiago, en una reunión de matrimonios que salió de un Cursillo de Matrimonios y que llevamos ya catorce años, y porque el Señor quiso en otra reunión de matrimonios en la parroquia de San Asciclo. Esto nos ayuda a Juanita y a mi a caminar cada día en el Señor y por los hermanos.

   Y como dice el lema de este año de Cursillos: «POR MIL GENERACIONES… CUENTA LO QUE EL SEÑOR A HECHO CONTIGO». Conmigo ha hecho maravillas. GLORIA AL SEÑOR POR SIEMPRE.

Juan Nieto Castro
Cursillo nº 664

 

Comparte tus opiniones

Sin comentarios

Dejar un comentario: