La voz de la presidenta 4D n104, agosto 2022.
AGRADECIDOS porque todo en nuestra vida es don: desde nuestro propio nacimiento, para el que no pedimos permiso; ser acogidos y recibidos en una familia, que nos ha cuidado con TECHO, PAN Y PALABRA: un TECHO con forma de hogar que nos cobija de las inclemencias, con el PAN material y tanto que nos ha alimentado:
cultura, salud, … y con la PALABRA hecha comunicación, intercambio de ideas, de afectos, diálogo…
AGRADADECIDOS por quién nos incorporó al Bautismo, a esa VIDA, por los que nos hablaron del Señor, por los que nos recibieron en una comunidad cristiana, por los que alimentaron nuestra vida de fe….
AGRADECIDOS por ser parte de nuestro MCC en Córdoba que nos regala el TECHO de SAN PABLO, mucho más que una construcción de los años 60, lugar de encuentro, de reposo y de envío; el PAN compartido en nuestros encuentros, en la mesa de nuestra capilla y de nuestro comedor; y la PALABRA, proclamada, compartida, escuchada y a veces callada, a veces caricia o consejo, a veces corrección…
AGRADECIDOS por nuestra diversidad como comunidad, porque en cada uno el Señor dejó una “chispa” de su Gracia y también un “toque” dado; todos piezas únicas y a la vez todos débiles; agradecidos por reconocer mi chispa y la chispa de los otros, mi toque y el toque de los demás.
AGRADECIDOS por un nuevo curso vivido, con sus muchas luces y sombras, con sus encuentros y desencuentros, con sus avances y retrocesos, con sus sonrisas y sus lágrimas, con colores diversos…
¡¡¡AÑO VIVIDO, AÑO AGRADECIDO, AÑO DE COLORES!!!
