Jornada de inaguración del nuevo curso. ‘Vivir la alegría de anunciar a Jesucristo’

“Vivir la alegría de anunciar a Jesucristo.” Estas palabras  extraídas de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium constituyen el lema que va a presidir el curso que ahora iniciamos en el Secretariado Diocesano del Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Y al hilo de las mismas, a lo largo de este fin de semana se ha desarrollado en la Casa de San  Pablo la jornada de inauguración del curso.

 

Tras la  bienvenida, nuestro presidente, Javier Martínez, nos recordó que estamos en el Movimiento de Cursillos para trabajar por el Señor, porque Él nos ha llamado, porque una vez más Él quiere encontrarse con nosotros. Y por eso debemos vivir el nuevo curso con la misma ilusión que si fuera el primero, con la misma intensidad que si fuera el último y con la misma entrega que si fuera el único. Debemos sentirnos privilegiados  por ser llamados y elegidos para anunciar a Jesucristo, y esto debemos de convertirlo en un regalo para nosotros y para los demás, “todos somos invitados a responder a este llamado: salir de nuestra propia comodidad”, en palabras del Papa Francisco. A continuación nos animó a que a lo largo de esta jornada de inauguración nos preguntáramos cómo estamos viviendo esta llamada individualmente y como Escuela del MCC y a que sigamos las indicaciones del Papa Francisco en la Evangelii Gaudium: “invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso”. “Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría”

 

La tarde del sábado se dedicó fundamentalmente a la oración y la reflexión, y en ella intervino nuestro consiliario D. Manuel Sánchez, quien a la luz de distintos pasajes del Nuevo Testamento, nos dio unas pautas para la meditación personal sobre nuestra vida de fe, cómo debe ser nuestro talante evangelizador, resaltando la necesidad del encuentro y el diálogo con el Señor, para salir como discípulos, cómo es nuestro trato con la Palabra y cómo es nuestra vivencia de los Sacramentos. Nos recordó que fruto del encuentro con el resucitado es la paz, y que el fruto de la paz es la alegría. También reflexionamos sobre si la alegría de nuestra fe puede ser el camino que lleve a otros al encuentro con Dios.

 

En esta primera jornada se celebró una Eucaristía presidida por D Manuel Hinojosa, asesor del movimiento.

 

La sesión del domingo estuvo dedicada al trabajo por grupos  para revisar y repensar el funcionamiento de nuestra Escuela de Responsables individualmente y como colectivo. En este trabajo se ha destacado la importancia de una vida espiritual fuerte para poder mostrar a Cristo en nuestros ambientes, y el compromiso y la ilusión por ser portadores de la alegría del Evangelio.

 

Con la participación en la Eucaristía, se clausuró la jornada inicial de un curso que viene cargado de tareas que realizar, proyectos e ilusiones.

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