Gracias a Dios por los Mil Cursillos en Córdoba

    En estas fechas, en las que gracias a Dios celebramos el Cursillo 1000 de Córdoba, estoy convencido de que estamos en un momento importante para nuestra diócesis. No por el Cursillo 1000, sino por los Mil Cursillos que ya se han celebrado. Tan importante es el cursillo 1, el 4, el 570 o el 999… Pero lo que de verdad importa no son los números, sino las personas, y son más de 33.000 las que han vivido un Cursillo y han tenido la ocasión de encontrarse con el Señor. Miles de hombres y mujeres, con rostros y vidas concretos, que han escuchado y acogido el anuncio salvador de Cristo en la maravillosa experiencia de sentir al Señor tan cerca en sus vidas, como Él suele hacerlo en un Cursillo.

   Al celebrar los 1000 Cursillos damos gracias a Dios por los dones recibidos y el trabajo realizado; vivimos el presente con ilusión y alegría; y miramos hacia el futuro con esperanza firme, convencidos del servicio que presta a la Iglesia el MCC, fiados de que somos instrumentos útiles en manos del Espíritu. Son muchas las personas que hoy están trabajando en casi todas las parcelas de la Iglesia porque un día se encontraron con Dios en un Cursillo, y ésta es una de las riquezas del MCC, trabajar para la Iglesia, “desangrarse para que la Iglesia se enriquezca”.

   Son más de 50 años trabajando en Córdoba, desde su llegada en 1954, hasta hoy. Es una historia en la que destaca la dedicación humana, pero sobre todo la mano de Dios. Las personas han puesto su esfuerzo y su vida, pero ha sido Dios quien ha cubierto todo con su manto, y lo ha elevado al “milagro” del encuentro que se produce en cada Cursillo…

   El Movimiento de Cursillos de Cristiandad es uno de esos “carismas” suscitado por el Espíritu Santo para el bien de la Iglesia y de la evangelización, “un don de Dios a su Iglesia”, cuyo único fin es evangelizar, desde el primer anuncio. Nos sentimos parte viva de la Iglesia, “evangelizadores-evangelizados”, que hemos descubierto la Buena Nueva y sentimos la necesidad de llevarla a los demás, sabiendo que necesitamos seguir siendo evangelizados…

   Nos guían dos ideas que Benedicto XVI “sugirió” a los movimientos de Iglesia: ser fieles a los carismas, y sentir que la Iglesia es una. Intentamos ser fieles a nuestro carisma evangelizador, como MCC, sabiendo que es un tesoro que el Señor ha puesto en nuestras manos y que puede cambiar la vida de las personas desde el encuentro con el Señor, pero en comunión con la Iglesia diocesana, al servicio de la diócesis, y dispuestos a colaborar en lo que sea necesario.

   Os invitamos de corazón a descubrir la experiencia del encuentro con el Señor desde el MCC, y a uniros a nosotros en esta celebración, gozosa para el MCC y toda la diócesis.

   ¡DE COLORES!

Fco. Javier Martínez Moreno
Presidente del MCC de Córdoba

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Comentarios

  • ROSA LUNA
    15/01/2012

    SI JAVIER, PARA MI FUE UNA EXPERIENCIA MARAVILLOSA DE SENTIR AL SEÑOR TAN CERCA DE MI EN ESA SANTA CASA DE SAN PABLO, DEL MILAGRO DEL ENCUENTRO CON NUESTRO PADRE DIOS, EL CUAL CAMBIO MI VIDA, ME LLENE DE AMOR, ALEGRIA, ESPERANZA, FE, Y SENTIR LA NECESIDAD DE LLEVAR A LOS DEMAS LO QUE GRATIS SE ME DIÓ, Y COMPARTIRLO COM TODOS, TRABAJAR EN LA VIÑA DEL SEÑOR, SER SUS PIES Y SUS BRAZOS. VENGA UN ABRAZO DE COLORES. ROSARITO LUNA, DE LUCENA

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