Eucaristía de Acción de Gracias por los 70 años del primer Cursillo en Córdoba

El pasado 15 de diciembre, como movimiento diocesano, tuvimos la dicha de celebrar los 70 años del primer Cursillo de Cristiandad en la Dócesis de Córdoba.

Esta conmemoración tuvo lugar en una solemne Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral, donde nos unimos en comunidad para dar gracias a Dios por estas siete décadas de evangelización y crecimiento en la fe. Durante la celebración, nuestro obispo, Mons. Demetrio Fernández, nos dirigió una homilía bajo el lema «Que la alegría de Dios sea nuestra fortaleza».

En su mensaje, destacó la importancia de la alegría cristiana en el contexto del Adviento, recordándonos que nuestra felicidad no debe basarse en lo material, sino en la certeza de que Dios está presente en nuestras vidas.

Nos llamó a reconocer que muchas personas intentan llenar su vacío con el consumismo, pero solo Dios puede satisfacer plenamente el corazón humano. Nos invitó a vivir este tiempo de Adviento como una oportunidad para la conversión personal, comprometiéndonos con nuestro crecimiento espiritual y transformando nuestras vidas en preparación para la llegada de Jesucristo.

Asimismo, puso en valor el impacto de los Cursillos de Cristiandad en la Diócesis, señalando que este movimiento ha sido una herramienta clave para el encuentro profundo con Cristo, trayendo paz y alegría a miles de personas. Mencionó la importancia de la fidelidad al carisma inicial del Movimiento, y la importancia de la Comunidad en nuestro caminar como cristianos durante nuestro Cuarto Día.

A modo anecdótico, mencionó la presencia y extensión del Movimiento en la Diócesis y el mundo entero, habiendo cursillistas en cualquier rincón, siempre dispuestos a evangelizar y dar testimonio de la mayor alegría que existe, que es el encuentro con Cristo.

Finalmente, nos animó a seguir fieles a la misión evangelizadora, renovando nuestro entusiasmo y siendo testigos vivos del amor de Dios en el mundo. Esta celebración fue un momento de renovación y alegría para nuestra comunidad, fortaleciendo nuestro compromiso con la misión de Cursillos de Cristiandad. Agradecemos a todos los que nos han acompañado en este camino y pedimos al Señor que siga bendiciendo nuestra labor para que sigamos siendo luz y esperanza para muchos más.

¡De Colores!

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