“EL AMOR DE CRISTO NOS URGE” VIII ENCUENTRO NACIONAL DE RESPONSABLES MOVIMIENTO DE CURILLOS DE CRISTIANDAD

El amor de Cristo nos urge” ha sido el lema del VIII Encuentro Nacional de Responsables del MCC, celebrado en El Escorial del 4 al 7 de Abril de 2013, y realmente, los que hemos participado en este ENRE nos sentimos urgidos y apremiados para contar y compartir lo que “hemos visto y oído”.

En el Encuentro han participado más de 400 personas, pertenecientes a 42 diócesis, entre los que estábamos 25 personas representando a la diócesis de Córdoba, además de Álvaro Martínez como Vicepresidente Nacional e Inmaculada Luna como Coordinadora Interdiocesana de Andalucía.

El tema central del Encuentro ha sido la Nueva Evangelización (NE), y se ha desarrollado en torno a cuatro ponencias, con sus correspondientes trabajos por grupos, de los que se iban a extraer las conclusiones.

La primera ponencia, “La propuesta de la Fe en la Nueva Evangelización” fue impartida por D Nel Beltrán, Obispo de Sincelejo, Colombia, ¡totalmente un hombre de Dios! Nos mostró cómo la Nueva Evangelización es la respuesta fundamental a un mundo posmoderno, pagano y alejado de Dios. Para esto es necesaria una renovación de la Iglesia, basada en la renovación personal de los cristianos, desde el encuentro con el Señor y su seguimiento, creando comunión entre nosotros y con los demás, siendo fermento de transformación evangélica. Destacó la importancia de la FE, que nos lleva a ser hombres nuevos que viven desde el servicio, arrodillados para lavarles los pies a sus hermanos desde el amor. Y el fruto de la FE es la COMUNIÓN, fuerza vital en la Nueva evangelización, haciéndonos DISCÍPULOS MISIONEROS de la alegría y de la belleza. Destacó que el corazón, el medio y el objetivo de la NE es la inculturación, que el evangelio se haga cultura, para que la cultura se enriquezca desde el evangelio y el evangelio se enriquezca desde la cultura. Finalmente concluyó diciendo que la exigencia fundamental para la NE es que la Iglesia se renueve, ¡todos!, cabeza y pueblo, jerarquía y pueblo, formando un discipulado gozoso y activo.

A continuación, la presidenta del MCC, Mª Loli Negrillo nos presentó “Nuevos responsables para la Nueva Evangelización”, transmitiéndonos con gran fuerza la necesidad de recuperar el ardor y la alegría de ser responsable del MCC, partiendo de la “novedad” del encuentro con el Señor resucitado, que hace nuevas todas las cosas. Tenemos que recuperar el amor primero, redescubriendo nuestra vocación bautismal y sentir la urgencia evangelizadora. Para eso es necesario responder a nuestra vocación profesando la FE, en unión con Dios, siempre en camino, aceptando con alegría el compromiso y el servicio, sabiendo que servimos al Señor y no a los hombres, construyendo y edificando la comunión desde el amor. Nos hacía ver la importancia vital del MCC en la NE, con un profundo sentido eclesial, en-desde-con la Iglesia, con responsables comprometidos, que de verdad vivan y sientan que el MCC es su sitio en la evangelización, como una opción vocacional, y prioritaria, aunque no excluyente, formando escuelas renovadas desde el Señor, con espíritu comunitario para ser creíbles.

El Obispo de Ciudad Rodrigo,D Raúl Berzosa, nos hizo un bosquejo de los “Escenarios de la Nueva Evangelización”, basándose en la parábola del sembrador, ¡tan nuestra! Nos presentó los nuevos lugares donde tenemos que estar presentes, que aún siendo los mismos de siempre son hoy totalmente diferentes, ya que no vivimos “en una época de cambios, sino en un cambio de época”. Desgranando la parábola nos dijo que “una vez” el amor de Dios se hizo presente en la persona de Cristo, que se queda en nosotros para siempre, “salió el sembrador a sembrar”, primero la Trinidad, después su Hijo, finalmente cada uno de nosotros, “a sembrar la semilla”, el Rey y el Reino. Nos ofreció una visión de los “campos” donde cae la semilla, revisando los ambientes que nos encontramos hoy día (posmodernidad, neopaganismo, cientifismo, religiosidad popular, neoliberalismo, …), pero cómo hay una parte que cae “en tierra buena”, bajo el primado de la gracia, profundizando en la eclesiología de la comunión, recuperando una pastoral integral, misionera, catecumenal y evangelizadora, cultivando el diálogo con la cultura y siendo buenos samaritanos.

Vista la importancia de la fe en la NE, cómo tenemos que ser nuevos responsables, los escenarios donde tenemos que evangelizar, faltaba ver qué características debería tener esa iglesia renovada necesaria para la NE. “Una nueva forma de ser Iglesia” era el título de la ponencia de Álvaro, iluminándonos sobre cómo debería ser la iglesia, y el MCC para ser eficaces en la NE. Nos presentó la importancia de una Iglesia constantemente renovada, viva, siempre en camino, pero necesitada hoy más que nunca de una conversión y una purificación que la haga creíble en “tierra hostil”, reviviendo los inicios de la Iglesia, en un entorno pagano, que busca la trascendencia aun sin saberlo. Para eso es necesaria una Iglesia centrada en Dios y que viva para los hombres, construida por los laicos. Como MCC tenemos que redescubrir que somos Iglesia y que tenemos un papel importante en la construcción de esta Iglesia renovada y en camino permanente, potenciando la dimensión eclesial del MCC, construyéndonos nosotros como Iglesia, y construyendo con otros la Iglesia. Debemos volver a lo esencial, lo primero agarrarnos a Dios, para tener en la comunión nuestra forma de vida, en nuestras escuelas y en la diócesis, y así recuperar la dimensión evangelizadora en nuestra Iglesia. Y sabiendo que la evangelización (la NE) es tarea de toda la Iglesia, ser conscientes de que el MCC ocupa un lugar fundamental, esencial en la NE, ya que aportamos algo fundamental: ser punta de lanza, y desde el primer anuncio provocar el encuentro con el Señor, posibilitar el milagro que se produce en cada cursillo. Terminaba remarcando qué tenemos que hacer ahora: ¡Pararnos a pensar!, y algo esencial: “ora et labora”, oración y trabajo. Es nuestra hora, ¿queremos?

Después de cada ponencia se ha trabajado en grupos sobre unas preguntas relacionadas con el tema. Han sido 30 grupos de trabajo de unas 12-13 personas, en espacios de alrededor de dos horas para cada tema, y en los que no sólo se ha trabajado, sino que también se ha compartido y se han creado importantes lazos de amistad y de colaboración entre diócesis.

A partir de ese trabajo se han elaborado unas conclusiones, entre las que destacan la toma de conciencia de la importancia del primer anuncio en la NE, y de la “vital importancia que tiene el MCC de cara a la nueva evangelización que necesita el mundo de hoy, aportando nuestro carisma como movimiento de primer anuncio”.

Finalmente, destacar también la vivencia sacramental, ya que durante todo el encuentro el Señor ha estado presente, en el sagrario, y en la Eucaristía, celebrada cada tarde como culmen del día.

Como ocurre en el cursillo, es difícil primero expresar y después resumir, la vivencia de estos tres días, pero podemos decir que ha sido un espacio para conocer mejor (y querer más) a nuestro MCC, para compartir, con otras diócesis, pero también entre nosotros, y para crecer en comunión.

“El amor de Cristo nos urge”.

Javier Martinez

Presidente

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