El 10 de junio del 2021 hice mi cursillo, cobijada bajo una mascarilla por la pandemia que vivíamos y con la valentía y el brío que te da el Señor para seguirle cuando, apenas 4 años antes, había experimentado un encuentro personal con Jesús, mi verdadera conversión. Me decidí a ir sola, sin conocer a nadie, sintiéndome plenamente acompañada por El..., con la confianza que da su providencia..., el sentirse entre sus manos..., su protección..., su ternura... en definitiva sentirse…
Hice mi cursillo en febrero de 2008, fue el cursillo 957. No fue una decisión pensada, mi hija Rosa me lo propuso y de mi boca salió inmediatamente el SÍ. Tanto es así que cuando llegué a la casa de San Pablo me dije para mis adentros, ¿pero qué hago yo aquí?. No sabía qué quería el Señor de mí, cuál era su plan, pero sí sabía que Él puso el SÍ en mi boca. Ese encuentro cambió mi vida,…
Me alejé un poco de la Iglesia, pero al mismo tiempo buscaba como poder volver a integrarme en ella… y la Providencia se hizo presente en mí camino a través de una amiga que me propuso hacer el Cursillo de Cristiandad… Mi necesidad era tanta que acepté, creyendo que sería algo parecido a unos Ejercicios Espirituales, mí sorpresa fue que no tiene nada que ver con ellos… Cada testimonio iba calando y removiendo mi interior, algo fuerte en mí me…