El Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Córdoba celebró el pasado miércoles 30 de septiembre la Eucaristía de Inicio de Curso de los grupos de poscursillo, un encuentro para comenzar juntos una nueva etapa y ponerla en manos del Señor.
El pasado miércoles 30 de septiembre, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Córdoba celebró la Eucaristía de Inicio de Curso de los grupos de poscursillo en la Casa de San Pablo, reuniendo a cursillistas de distintos grupos para comenzar juntos el nuevo curso alrededor de la mesa del Señor.
La celebración fue un momento de encuentro y de acción de gracias, pero también una oportunidad para renovar el deseo de seguir caminando juntos después de la experiencia del Cursillo. Los grupos de poscursillo son precisamente ese espacio donde continuar compartiendo la fe, la amistad y la vida cotidiana, ayudándose unos a otros a permanecer cerca de Cristo.
Bajo el lema de este curso, «Permaneced en mi amor», la Eucaristía sirvió para recordar que el camino iniciado en un Cursillo no termina al regresar a casa, sino que continúa cada día en comunidad, en los grupos, en la Escuela y, especialmente, en los ambientes en los que cada uno vive su vocación cristiana.
Comenzar el curso todos juntos en torno a la Eucaristía ha sido también una forma de poner en manos del Señor todo lo que está por venir: los encuentros de los grupos, los Cursillos que se celebrarán durante el año y la misión de cada cursillista en su día a día.
Un nuevo curso comienza para los grupos de poscursillo de Córdoba con la invitación de Jesús que acompañará al Movimiento durante estos meses: «Permaneced en mi amor».
¡De colores!








