El pasado 3 de diciembre, la Parroquia de Santa Teresa de Córdoba acogió una “mini” Ultreya* que reunió a los jóvenes y adultos del Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC).
En un ambiente de fraternidad y formación, los asistentes tuvieron la oportunidad de escuchar a Álvaro Martínez Moreno, presidente del Organismo Mundial de Cursillos de Cristiandad (OMCC), quien compartió la historia, los retos y los proyectos actuales de este movimiento que hoy se extiende por más de 60 países.
Esta «mini» Ultreya congregó al Grupo Joven de poscursillo de la Parroquia de Nuestra Señora Virgen del Camino y al Grupo de poscursillo de la Parroquia de Santa Teresa, propiciando un encuentro fraternos entre dos realidades de nuestro movimiento. Fue un espacio ilusionante, de caminar juntos, de compartir experiencias y de profundizar en la realidad del MCC.
Exposición de Álvaro Martínez Moreno
Álvaro ofreció una exposición que recorrió la historia del movimiento, desde sus inicios en Mallorca hasta su expansión mundial gracias a la acción del Espíritu Santo y al compromiso de personas sencillas.
Actualmente, el OMCC se organiza en cuatro grandes grupos:
- Grupo Latinoamericano (GLCC)
- Grupo Asia-Pacífico (APG)
- Grupo Norteamericano-Caribe (NACG)
- Grupo Europeo (GECC)
El MCC está presente en más de 60 países, mostrando la riqueza de la diversidad y la unidad en lo esencial: la alegría, el compromiso y la misión de hacer fructificar el carisma recibido
Retos y proyectos actuales y sentirnos Iglesia
La exposición también repasó los principales desafíos que enfrenta el OMCC en el momento presente, así como algunos de los proyectos en los que trabaja para seguir siendo instrumento vivo de la Iglesia Universal, destacando el papel de la “gente buena” que, impulsada por el Espíritu Santo, proclama la Buena Nueva y vive apasionada por extender el mensaje de Cristo sin importar fronteras, idiomas o dificultades.
Los asistentes coincidieron en que la charla fue reveladora e inspiradora, ayudándonos a reforzar el compromiso de caminar en Esperanza y Comunión desde la misión evangelizadora de Primer Anuncio del MCC para descubrir un mundo “de colores”.




