el trípode: FORMACIÓN 4D n109, noviembre 2025.
«Yo te he amado» (Ap 3,9). Con esa frase arranca todo camino de formación. No empezamos por hacer cosas. Empezamos por dejarnos amar por Cristo y aprender a mirar como Él mira, sobre todo a quienes viven la pobreza de mil maneras. La Exhortación Dilexi te de León XIV es una ayuda muy concreta para eso. No es un texto para citar. Es un compañero de ruta.
¿Cómo formarnos con una exhortación así? Con un ritmo sencillo. Lee un trozo corto cada día. Pregúntate qué te dice hoy. Háblalo con el Señor. Elige un gesto claro. Y repite. Si lo hacemos en comunidad, mejor. La lectura cambia cuando tiene nombres y rostros delante. Por eso Dilexi te insiste en algo clave. La cercanía a los pobres no es caridad “extra”. Es lugar de encuentro con Jesús. Él mismo lo dijo. “Cada vez que lo hicisteis con uno de estos pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt 25,40).
El documento nos baja a tierra. Nos pide escuchar. Los pobres no son proyectos. Son sujetos. Tienen una sabiduría que necesitamos. La formación verdadera no se queda en ideas. Toca horarios, presupuesto, agendas y espacios. Propone cosas muy concretas. Visitar sin prisa. Compartir mesa. Reservar horas disponibles para quien llama. Sostener un servicio estable. Revisar cómo usamos lo que nos sobra. Hacer limosna con respeto cuando no hay otra salida. Y cuidar la fe. La peor pobreza es que nadie te hable de Dios ni rece contigo.
También nos corrige. No vale una pastoral que hable de los pobres y luego viva de espaldas a ellos. No vale una liturgia preciosa si a la puerta de la iglesia Cristo sigue pasando frío. San Juan Crisóstomo lo dijo con fuerza: primero viste al que no tiene, luego adorna el altar. La Eucaristía y la calle se necesitan. Del altar a la calle y de la calle al altar.
Al final, la medida es simple. Si mañana cerráramos, a quién le dolería de verdad nuestra ausencia. Dilexi te quiere que alguien pueda oír a través de nosotros las palabras de Jesús: “Yo te he amado”. Cuando eso pasa, el texto se vuelve vida.
Puntos clave de “Dilexi te” para la formación
- El amor de Cristo va primero. Desde ahí nace todo cambio.
- En los pobres se encuentra a Jesús de forma real. No es filantropía. Es fe.
- Opción preferencial por los pobres. No excluye a nadie. Marca el camino del Evangelio hoy.
- Los pobres son sujetos. Se les escucha. Participan. Deciden.
- Conversión también social. Denunciar lo que excluye y crear lo que incluye.
- Atención espiritual y material juntas. Pan y Palabra. Mano y oración.
- Limosna que dignifica mientras llega el trabajo y la integración.
- Iglesia pobre y para los pobres. Horarios, casas y presupuestos al servicio de los últimos.
Una última propuesta. Elige hoy un número de la exhortación, escríbelo a mano y repite en silencio: “Señor, enséñame a amar como Tú”.

