Desde la Capilla del Encuentro a la misión de África
Mi vida antes del cursillo no tenía nada de especial. El trabajo y la familia ocupaba casi todo mi tiempo. Mi madre me educó en el respeto a los demás y en la fe católica a la que he sido fiel toda mi vida, sin embargo, reconozco que estaba algo alejado de la práctica diaria. El cursillo trajo a mi vida una unión muy fuerte a la fe. El cuarto día comenzó con la presencia continua de Jesús y hoy…
