Soy del cursillo nº 12 del año 1957. En mi vida ha habido luces y sombras, como creo que le pasa a toda la humanidad. Nací en el seno de una familia católica y educado en colegio religioso, lo cual no garantiza el tener fe, pero con el tiempo lo que has estado oyendo desde pequeño va dejando huella en tu vida. Comencé en la Congregación de San Hipólito pero, al irme a estudiar fuera, perdí el contacto. Más tarde, me integré…
¡Ponte en camino! Mc 1, 1-8 Al que prepara el camino al Mesías, Juan el Bautista, le toca barrer los caminos, quitar obstáculos, limpiar, arreglar la senda para que se pueda transitar sin dificultad. Copiémonos de Juan. Vayamos detrás de él con nuestra vela, intentemos prender luz de la llama de su profunda fe. ¡Pongámonos en camino, con ánimo, incansablemente! Merece la pena el esfuerzo. No podemos quedarnos parados. Con el Bautista aprendemos a nos ser protagonistas…
Me piden que dé el testimonio de cómo fue la experiencia de mi Cursillo, cómo cambio mi vida, cómo persevero y cómo es mi acción y fermentación en los ambientes en que vivo. No me resulta fácil. Una cosa es dar, un testimonio puntual y de palabra, y otra es decir cómo he vivido los últimos treinta y dos años y, además, en trescientas palabras. En fin..., entenderé que esto forma parte de “…el pan mío de éste día…”,…