Jornada de limpieza en la Casa de San Pablo
Comenzamos la mañana en la capilla poniéndonos en manos del Señor. Con un salmo de alabanza y gratitud. Después nos repartimos por distintas partes de la casa para limpiar y por último compartimos un arroz buenísimo que sabía a gloria. Es un regalo el poder tener "nuestra casa San Pablo", donde se respira al Espíritu en cada rincón y donde todos hemos sentido al Señor: en la capilla junto al sagrario, en la sala de charlas, en el salón…
