El Baúl «De Colores» – Reedición de la entrevistas a «Fernando Serrano»

Publicada en la Revista del «Cuarto Dia» N.º 48 (Dic 2008)

  • ¿Cuándo te incorporaste a la Escuela de Cursillo?, ¿Cómo influye el MCC en tu vida?

Pues repasando, repasando, hace ya cinco años… La verdad que fue un regalo de Dios y una sorpresa, sobre todo, no me lo esperaba. ¿Cómo influye? Pues diariamente, es algo que, como que llevas dentro ya, te sirve para decidir sobre toda tu vida.

  • Sabemos que trabajas en otros campos de la Iglesia, junto a los jóvenes, ¿Qué resaltarías de esta labor?

Lo que hay que resaltar es la vitalidad, que todavía me queda de joven un poco… La vitalidad de la fe de los jóvenes… da gusto el poder compartir con ellos, más que trabajar.

  • El pasado verano participantes en el Proyecto-Calcuta, 2008, ¿Qué experiencia destacarías?

La experiencia a destacar es el proyecto por completo, no hay nada con lo que no me quede. El desplazarte al otro lado del mundo (porque es al otro lado del mundo…) y ver todo lo que allí hemos visto, te ayuda darte cuenta de muchas cosas de aquí, el valor que se les da sin tener ninguno. Relativizo ahora más.

  • Actualmente, trabajas en Cáritas Diocesana y te encargas del reparto de alimentos a los transeúntes junto a un equipo de voluntarios, ¿Cómo desarrolláis esta labor tan gratificante?

Esta labor se desarrolla gracias por supuesto a Dios y a los voluntarios, sin ellos este proyecto no tendría sentido, no tendría vida, ellos son la sal, podemos decir, de la UVI Social.

Esta labor la desarrollamos simplemente llenando una pequeña furgoneta con ropa, mantas y algo, dar una respuesta a todas esas para cenar y vamos visitando a personas que han llegado a un momento de su vida en el que encuentran dificultades para entrar en el mercado laboral, mediante convenio con Sadeco para recoger nosotros todo el papel y cartón de la ciudad.

  • Si alguno de nuestros lectores estuviera interesado en para recoger participar como voluntario en esta, ¿Qué tendría que hacer?

Muy fácil. Se puede pasar por la sede de Cáritas, situada en la C/ Pérez de Castro, 4 y preguntar por Laly Ramírez (responsable de los voluntarios) o por mí, o simplemente llamando por teléfono. De todas maneras, nuevos voluntariados van a empezar a funcionar, en los cuales también se podrá colaborar.

  • Además, trabajas en la empresa de inserción SOLEMCCOR que Cáritas constituyó en el año 2007, ¿Cuál es el objetivo que persigue este proyecto?

Esta empresa de inserción pionera en Córdoba, tiene como fin el de servirnos de apoyo temporal para que esas personas recompongan su vida laboral y se inserten de nuevo definitivamente en el mercado de trabajo

  • Y tú, ¿Qué labor desempeñas dentro de ella?

Bueno, eso es difícil de explicar… Podemos decir que me dedico mayoritariamente a la supervisión de las rutas que tenemos establecidas de recogida de papel y cartón en Córdoba, pero también tengo que hacer otras tareas administrativas siempre que sea necesario…

  • Por lo que vemos, estás muy comprometido con la Iglesia y realizas en ella tareas muy gratificantes…, ¿Cómo animarías a otras personas a aumentar su compromiso como cristiano?

Simplemente, los animaría a que poco a poco hicieran suya la tarea de ser el rostro de Cristo vivo en todo lo que hicieran.

Después de tanto tiempo desde mi cursillo y después de estar tan entregado al Movimiento, se me hace raro no subir a San Pablo tan a menudo como lo hacía antes. Siendo conscientes de la situación personal de cada uno, pienso que donde más se evangeliza es entre iguales, es por ello, que desde hace un tiempo no colaboro en la formación de jóvenes, no por ello sin dejar de recordar con especial alegría ese tiempo.

16 años han pasado de aquel verano tan diferente en la India, en Calcuta y todavía no se me ha olvidado ninguno de los días que convivimos allí con las Hermanas de la Caridad. Podemos decir que tal experiencia sigue presente en mi día a día, en mi vida ahora familiar junto a mi esposa y mis pequeños.

Sigo ejerciendo mi labor profesional en Cáritas Diocesana, y aunque el proyecto de UVI SOCIAL no haya variado en su línea principal, si he podido yo madurar y ser cada vez más consciente de las necesidades de nuestra sociedad, de las necesidades de las personas que se encuentran en situación de «sin hogar», y que son más vulnerables, de la necesidad de escucha… de tiempo… de sonrisas. Podéis contactar con nuestra responsable de voluntariado, Sole, en la oficina de la calle Pérez de Castro.

Actualmente mi trabajo está dedicado por completo a las Personas en Situación de Sin Hogar, en la unidad de calle y en la Casa de Acogida “Madre del Redentor”, donde realizo diversas funciones, de acompañamientos a las personas allí alojadas, talleres, etc.

Es fácil de palabra animar a otra persona a que aumente su compromiso. Pero yo invitaría a que, cada uno, en el silencio del Sagrario, íntimamente, personalmente, le preguntará a Jesús. ¿Qué quieres de mí? Y seguro que El Señor pondrá a personas, momentos, vivencias en las que cada persona libremente, como hace las cosas El Señor, desde nuestra libertad, como buen caballero, le presente como donar su tiempo, sus dones, a quien más los necesite, al hermano/a que tenga cerca. No hace falta irse a la India para descubrirlo…

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